Sin aliento
Se pilla antes a un mentiroso que a un cojo, pero mucho antes a un tarugo. En el suplemento de El Mundo de hoy, en una de esas secciones absurdas y que están dedicadas al saber inútil (la sustancia de la que está hecho el Muy Interesante) una tal Silvia Nieto, que es la que firma la página en condición de coordinadora de la misma, dice que las camisetas estampadas empezaron a hacerse populares en el mundo después de que Jean Seberg luciera una de ellas en la película "Breathless".
A lo mejor resulta que es verdad, pero lo que me preocupa no es esto sino que ni la tal Silvia Nieto, ni ninguno de los editores del Magazine de El Mundo, ni un corrector, ni nadie haya caído en la cuenta de que "Breathless" no es otra cosa que "À bout de souffle", la memorable película de Jean-Luc Godard, que por cierto aquí se tradujo como "Al final de la escapada". "Breathless" no es otra cosa que la traducción del título que se hizo en su día para el estreno en Estados Unidos, además del título original del remake de esta película, por cierto de penoso recuerdo.
Es una chorrada, pero resulta elocuente para empezar a entender cómo se hace un periódico: por lo general, mal y sin pensar jamás en los lectores: facturar publicidad es lo que en realidad cuenta.
