La insoportable levedad del corto
Hace mucho tiempo, cuando todavía vivía en una galaxia muy lejana, veía todos los cortometrajes que podía, en parte porque además me pagaban por ello. He perdido la costumbre y sólo muy de vez en cuando se me ocurre ver alguno entero y casi siempre en internet. Dejé de hacerlo porque casi todos me resultaban ya iguales. Pero sobre todo porque narrativamente todos echaban mano del mismo recurso: el chiste, la gracia, el chascarrillo. Hace un rato he visto un anuncio de la cerveza argentina Quilmes que supera con creces en calidad a la mayor parte de cortos de hoy. Todo el spot gira en torno a una ocurrencia. Es simplemente brillante.
