Publicidad:
La Coctelera

yotuve

24 Junio 2006

Días de patadas

Nunca fui ni por asomo el mejor de la clase, ni del colegio, jugando al fútbol, pero al menos contaban conmigo para la Liga Escolar Intercentros. Como Elías Querejeta, que le marcó como jugador profesional de la Real Sociedad un inolvidable gol al Real Madrid, sólo tuve un minuto de verdadero esplendor. Desde fuera del área, y cuando sólo quedaban un par de minutos para que el árbitro pitara el final del partido, di al balón un patadón impropio de mi escasa fuerza y pericia con el esférico. Entró por la escuadra, seguramente porque el portero estaba a por uvas, más pendiente de su familia que de los balones que le llegaran. Teníamos 15 años y aquel año llegamos a cuartos de final. Desde entonces, ahora tengo 25 más, nuestro colegio nunca más ha superado aquella hazaña.

No tengo claro que me gustara demasiado el fútbol, pero salir al campo creo recordar que me hacía sentir bien. Nunca coleccioné cromos de futbolistas y me interesaba más la quiniela, 10 pesetas cada columna, que las clasificaciones. Cuando alguien me preguntaba por cuál era mi equipo, nunca sabía qué decir. Unas veces era de uno y otras de otro.

Ahora me reconozco en mi hijo. La diferencia es que él lo sabe todo sobre equipos, jugadores, tablas, estrategias, datos... Veo que es feliz y que ha aprendido más con la sección de deportes de El País que yendo a clase todos los días.

Desde que empezó el Mundial, el comedor de casa es todo un espectáculo, con gritos, cabreos, intentos fallidos de explicar a quien se pone por delante qué es eso del fuera de juego y grandes discusiones sobre si el jugador se ha tirado o lo han empujado.

Los de mi generación, sobre todo los que anduvimos, como decían nuestros padres, "demasiado metidos en política", le dimos la espalda al fútbol casi antes de que nos empezara a gustar: hablábamos de ese deporte como ocio del pueblo, de que los franquistas narcotizaban a la gente a base de partidos televisados y un montón de más que probables insensateces de ese estilo.

Con el paso de los años a más de uno de los míos nos ha empezado a picar de nuevo el gusanillo del fútbol, como si de lo que se tratara en definitiva fuera hacer un poco de justicia con nuestro pasado, con los tiempos en que renegamos de balones y porterías.

A mí me ha picado ese gusanillo y no estoy demasiado molesto por ello. Disfruto el momento y, no obstante, me cabreo cuando leo en los periódicos que la selección española es entre todas las que participan en el Mundial la que mayores primas ha ofrecido a los jugadores por llegar en la competición cuanto más lejos, mejor. Cada uno de ellos se llevará en torno a 500.000 euros si España llega a la final. Pero eso, aparte de ser otra historia, es un escándalo sobre el que ningún medio de comunicación quiere hablar, que no en vano hasta la ilusión de miles de personas, quizá miles de chavales como nosotros hace cinco lustros, tiene un precio.

servido por yotuve sin comentarios compártelo

sin comentarios · Escribe aquí tu comentario

Escribe tu comentario


Sobre mí

Miro la televisión, escribo, leo los periódicos, escucho la radio y voy al cine. No termino de creer en los blogs pero me fascinan. En este, cuento

Fotos

yotuve todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera